Bonaerenses en la Historia: Manu Ginóbili

A la hora de hablar de grandeza deportiva bonaerense, el nombre de Emanuel Ginóbili es una referencia ineludible: se trata del basquetbolista más importante de la historia argentina y justamente nació en Bahía Blanca, una de las ciudades que vive con mayor efervescencia el baloncesto en nuestro país.

Nació el 28 de julio de 1977 y, junto a sus hermanos, empezó a picar la pelota naranja a una edad muy temprana. Bahiense del Norte fue su primer amor, aunque su debut por la Liga Nacional de Básquet llegó muy lejos de casa, defendiendo los colores de Andino de La Rioja.

Al poco tiempo, para la alegría de su madre, Raquel, que renegaba con la idea de tener otro hijo deportista de alto rendimiento, volvió a casa para vestir la camiseta del Club Estudiantes, aunque esto duró poco. El viejo continente llamó a la puerta de la residencia Ginóbili.

En 1998 se trasladó a la liga italiana, una de las más prestigiosas de ese entonces, para sumarse a las filas del Viola Reggio Calabria, aunque fue en el Kinder Bologna donde se consagró como estrella ganando dos Copas de Italia (2001 y 2002), la Liga Italiana 2001 y la Euroliga del 2001, donde fue elegido el Jugador Más Valioso de las finales. Ahí recibió otro llamado, el más esperado, el de la NBA.

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Su carrera marchaba viento en popa, pero todavía le faltaba hacer historia de la grande tras haber sido seleccionado en el puesto 57 de la segunda ronda del draft del 1999. Dio el salto recién en 2003 a los San Antonio Spurs, donde debió romper el paradigma de que los jugadores FIBA no tenían éxito en la liga más prestigiosa del mundo.

Los norteamericanos, acostumbrados a ponderar lo suyo por sobre cualquier cosa externa, veían de reojo al argentino pelilargo que venía de Italia, dirigiendo todos los flashes a las ¿estrellas? universitarias del país. La pared se rompió de inmediato: campeón de la NBA en su primer año, formando parte de la rotación de manera eficiente.

Y si los gringos necesitaban otro golpe de realidad, llegó Atenas 2004. Desde la autorización de la participación de jugadores NBA para los Juegos Olímpicos en Barcelona 1992, el Dream Team norteamericano era cosa seria, imbatible, temible. Menos para los pibes de Magnano.

En las semifinales de Atenas, Argentina le ganó a Estados Unidos por 89-81 con 29 puntos de Ginóbili. En frente estuvieron jugadores de la talla de Allen Iverson, Tim Duncan y dos jóvenes que prometían: LeBron James y Dwyane Wade. La final fue ante Italia y Manu se alzó como el MVP del torneo, promediando 19.4 puntos a lo largo de la olimpiada.

Emanuel Ginóbili

Ya de vuelta en Texas, y consagrado como una de las figuras del mundo, siguió ganando: anillos en 2005, 2007, 2011 y 2014, siendo esta su última coronación de gloria. En 2008 ganó el premio al mejor sexto hombre de la NBA, jugó dos All-Star Game (2005 y 2011) y entró al Salón de la Fama en 2022. Su mítico dorsal 20 de los Spurs, al igual que la 5 de la Selección Argentina, fueron retirados.

Jugó su último partido el 24 de abril de 2018 frente a Golden State Warriors por los playoffs de la NBA, cerrando bajo una ovación cerrada una carrera brillante e histórica. Actualmente trabaja como directivo de San Antonio Spurs y vive en la localidad texana con su familia, aunque parte de su corazón todavía viene de vacaciones a Monte Hermoso.

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