El defensor de Rafael Calzada habló en Clank sobre el último partido de la Copa del Mundo 2026 y las repercusiones físicas que le dejaron.
Nicolás Tagliafico recordó las dificultades físicas que atravesó durante la final del Mundial 2026 y explicó por qué decidió continuar en el campo pese al dolor. El lateral de la Selección Argentina terminó el encuentro con ambos cuádriceps acalambrados, pero siguió disputando cada pelota hasta el final, incluso durante el tiempo suplementario. Sin posibilidad de realizar más sustituciones, el defensor entendió que debía permanecer en cancha para no dejar al equipo con un hombre menos en un momento decisivo.
El propio futbolista explicó esa situación durante una entrevista en Clank, el podcast conducido por Juan Pablo Varsky. “Jugar lastimado me ayudó. Con el dolor tenés que seguir porque no había más cambios. Tenía que hacerlo por el equipo. Tenía los dos cuádriceps acalambrados, pero me podía mover, y me fui arriba para molestar”, relató. De esta manera, Tagliafico describió cómo logró sobreponerse a las molestias físicas para completar los 120 minutos de una final en la que tuvo la responsabilidad de marcar a Lamine Yamal, una de las principales amenazas del seleccionado español.
A pesar de las dificultades, sus estadísticas reflejaron el protagonismo que tuvo durante el encuentro. En los 120 minutos disputados, Tagliafico fue el jugador argentino con más duelos ganados, con nueve, y también lideró las acciones defensivas exitosas, con ocho, y las intercepciones, con tres. Además, registró cinco recuperaciones y recibió tres infracciones, números que reflejaron su participación en ambos aspectos del juego. Lionel Scaloni también valoró su esfuerzo después del partido: “Lo de Nico es lo que uno quiere para un jugador de la Selección Argentina. Hizo un partidazo y no quería salir, porque si salía se nos iba a complicar más la situación. Me dijo que estaba bien, aunque sabíamos cómo estaba. Eso es el ADN que lleva este equipo”.
El recorrido de Tagliafico durante la Copa del Mundo también estuvo marcado por las dificultades físicas. El defensor, nacido en Rafael Calzada y formado futbolísticamente en Banfield, había comenzado el torneo como suplente y se perdió los encuentros frente a Argelia y Austria por una lesión muscular. Sin embargo, una vez recuperado, se afianzó entre los titulares y asumió la responsabilidad de enfrentar a los atacantes más peligrosos de los rivales. Su experiencia internacional y su capacidad para cumplir funciones defensivas fueron importantes para el equipo argentino, que encontró en el lateral una alternativa confiable durante el desarrollo de la competencia.
Con 84 partidos disputados en la Selección mayor, Tagliafico participó en tres Copas del Mundo: Rusia 2018, Qatar 2022 y la edición de 2026, organizada por Estados Unidos, México y Canadá. A lo largo de esos torneos acumuló 1.119 minutos en 17 encuentros, con una sola tarjeta amarilla, y fue titular en cuatro de las cinco finales disputadas durante el ciclo de Scaloni, incluida la definición de Qatar frente a Francia. En el Mundial de 2026, además, alcanzó una velocidad máxima de 36,2 kilómetros por hora, de acuerdo con los registros de Opta, una cifra que lo ubicó entre los futbolistas más rápidos de la competencia.
La imagen de Tagliafico rengueando, pero sin abandonar la lucha durante la final en Nueva York, quedó como una de las postales de la definición mundialista. Aunque Argentina no pudo quedarse con el título, el lateral completó una actuación que recibió el reconocimiento del cuerpo técnico por su compromiso y su entrega en un contexto adverso. Su testimonio permitió conocer con mayor precisión las dificultades que atravesó durante los últimos minutos del encuentro y la decisión que tomó para seguir ayudando al equipo, incluso cuando el cansancio y los calambres amenazaban con impedirle continuar.







